Movilidad (corporal y geográfica) en tiempos de pandemia. 34º Certamen Coreográfico de Madrid

El arte, la danza en este caso, vuelve a ganar la partida. Y su lenguaje corporal y por lo tanto universal, respaldado por la tecnología y unas cuantas mentes comprometidas con sacar proyectos adelante, hará posible muy pronto que Taiwán y España bailen en un mismo meridiano.


Se trata del proyecto Freedom of Movement, una iniciativa del Certamen Coreográfico de Madrid junto a los centros culturales Weiwuying PAC y Chiayi PAC en Taiwán, con el apoyo de la Oficina Económica y Cultural de Taipei en España, que nace con el objetivo de dar difusión y apoyar la creación coreográfica de ambos países.

Wormhole or my way to get there, de Natalia Fernandes

En un principio, cuando no había virus, ni confinamientos, y el imaginario para sacar propuestas podía centrarse en cuestiones de carácter fundamentalmente artístico, esta iniciativa, bajo el nombre de Dance South (porque la colaboración se realiza con Chiayi y Kaohsiung, ciudades situadas al sur de Taiwán), iba a realizarse de manera presencial: creadoras españolas como Natalia Fernandes podrían viajar a Taiwán y coreógrafas taiwanesas, visitar Madrid. “Una de las grandes revelaciones de este proyecto en este momento es, sin duda, el gran reto creativo que ha supuesto darle la vuelta sin perder su propósito, y poder sacarlo adelante en esta edición de 2020”, explica a este medio Laura Kumin, directora del Certamen Coreográfico de Madrid.


La solución ha venido dada por la tecnología, y la digitalización de la danza no solo permitirá que esta comunicación de ida y vuelta pueda darse en esta entrega, tal y como estaba planteado, sino que la presencia de la comunidad creativa española aumente en Taiwán: hasta la fecha, y con pensamiento de que este número siga creciendo, treinta creadores españoles mostrarán su trabajo en espacios y canales online de los centros colaboradores (Taiwan Dance Platform, en exhibición presencial hasta enero de 2021 y en el Tidal Dance Festival en Chiayi). “Desde hace cinco años”, declara Isabel Lin, directora de la División Cultural de Taiwán en España, “trabajamos muy de cerca por dar a conocer la danza como ese lenguaje sin fronteras que es y esta iniciativa es un gran ejemplo. Debemos hacer un esfuerzo por apoyar la danza”.

Danza digital de ida y vuelta.

En la entrevista realizada para UNBLOGDEDANZA, que ha tenido lugar por vídeo conferencia a través de una plataforma digital, también se encuentran Hsing-Yi Chang, al frente de los proyectos internacionales del Centro Cultural Weiwuying Pac, que visitó el Certamen Coreográfico de Madrid en 2016 como miembro del jurado, y la creadora y bailarina Pin-Wen Su, presente en el Certamen 2017 dentro del proyecto Performing Gender: Dance Makes Differences, y en 2019 con su pieza Girl´s Notes, un trabajo identificativo del discurso feminista de la creadora, que se define a sí misma como “artista independiente, bailarina, ser libre, mujer soltera de 37 años, vegetariana, motociclista, trascendentalista y skoliosexual”.

Girl´s Notes, de Pin-Wen Su

Ambas, coinciden en la oportunidad de intercambio dancístico y por lo tanto enriquecimiento que supondrá esta iniciativa. “Me llamó mucho la atención la gran variedad de discursos que pude ver en Madrid”, explica la coreógrafa. “Dista mucho del perfil más homogéneo que suelo ver en Taiwán y eso me fascinó”. Pin-Wen Su, que eligió a la coreógrafa Natalia Fernandes para que en un principio viajara a Taiwán en el perfil originario de esta propuesta de colaboración, que tendrá una duración de tres años, firma una de las cinco vídeo danzas que llegan a Madrid y podrán verse en el Centro Cultural Conde Duque del 9 al 13 de diciembre, fecha en la que se desarrollará el Certamen. “A veces, cuando he trabajado en la calle, se nota el extrañamiento de algunos transeuntes que deciden quedarse a ver qué está pasando. Me interesa cómo conseguir que a través del lenguaje de la danza se acaben quedando y se conviertan en espectadores”, declara Pin-Wen Su. Una idea que pone el foco en la audiencia y que vertebra la pieza de danza Stop, que se verá en el Certamen.

HIIT, de Eyas Dance Proyect

Junto a ella, compartirán pantalla Drifting Dust (coreografía de Hsiao-Tzu Tien), Fragment, de Yen-Ching Lin, Memories of the Tenjo, de Jessica WanYu Lin y Awaiting, de Shu-yi CHOU. “Se trata de cinco obras muy distintas, pero en todas ellas se da una querencia y un cuidado por la estética”, explica Laura Kumin. “Hay un interés por situar al individuo en un medio social o natural, de poner en valor la persona y el entorno”.

Del otro lado, de éste, una treintena de coreógrafas y coreógrafos españoles mostrarán piezas de vídeo danza de un minuto y medio de duración que podrán apreciarse en 360 grados a través de la App Weiwuying One-minute VR Stage, en colaboración con la Digital Art Foundation de Taiwàn. A través de tecnologías de realidad virtual, esta aplicación permite insertar piezas coreográficas en diferentes escenarios digitales basados en espacios reales del centro cultural Weiwuying.

Lista de reproducción de las creaciones españolas en Taiwán.

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