Todo puede ser esperanza en el comienzo de algo. Tiempo de propósitos y deseos. Con 2022 recién estrenado, un grupo de personalidades de la danza de este país, nos cuentan sus anhelos para este arte.

¿Qué le pides al nuevo año para la danza?

María Pagés. Bailaora y coreógrafa

Es una pregunta tan compleja como la propia danza. Yo le desearía muchas cosas, pero seamos realistas. En estos momentos difíciles, lo justo es que el sector tenga trabajo y que los creadores puedan tener acceso a espacios donde crear. Para ello, es fundamental que todas las instituciones del Estado tomen conciencia de la cuestión y se impliquen de manera ordenada y estructurada y también que faciliten que las empresas privadas puedan salvaguardar lo mejor que tenemos, nuestra cultura. Y para mí, la danza es la hija predilecta de la cultura.

Roberto Oliván. Bailarín y coreógrafo

Mi mejor deseo para 2022 sería que la danza se convirtiera en la forma vehicular escénica estable y preferida de todas nuestras nuevas emociones post-pandémicas. Ciertamente, y sin duda alguna, la necesidad de revisión del paradigma global se ha anticipado forzosamente por sorpresa y por múltiples y desafortunados conocidos motivos. Aprovechar esta ocasión sería uno de los actos más inteligentes que esta condición nos ha brindado. Si tanto esperábamos una oportunidad para el cambio, convencidamente pienso que es ahora, o no será.

Jemima Cano. Productora y gestora cultural

A 2022 le pido ver espectáculos que me sorprendan, le pido proyectos que nos inspiren desde el movimiento en muchas direcciones y le pido que muchas más personas se acerquen a la danza sin miedo, porque les va dar algo que vale mucho la pena. También le deseo a la danza un año de libertad entre fronteras, que los protocolos y el miedo nos nos impidan ver propuestas de otras voces o formatos, tanto en directo como en pantalla, publicaciones, audios o como sea. A 2022 le pido recursos y vibilidad para toda esa gente que hace cosas maravillosas, las grandes y las pequeñas, a menudo muy cerca de todas nosotras.

Ángel Rodríguez. Bailarín y coreógrafo

Lo primero, QUE LOS DESEOS SE CUMPLIERAN. Concedido esto, respeto por el arte, por la cultura, es decir, por la danza. Que los que tienen poder amen tanto la danza como aquellos que nos dedicamos a ella, así no habría nuevos deseos para cumplir. Y muchas, muchas compañías de danza estables que den trabajo a todos los artistas que nos dedicamos a bailar para llenar las ciudades
y los teatros con el talento que hay en nuestro país.

Iratxe Ansa. Bailarina y coreógrafa

Le pido, sin duda, poner en valor la danza y a sus profesionales.
Pese a la dureza de la situación debido a la pandemia, pienso que es importante reconocer cómo la escena española ha seguido trabajando sin descanso estas dos últimas temporadas.
Deseo que la escena española continúe adelante, con fuerza y con esperanza. Que los artistas españoles creamos en nosotros mismos y en nuestras posibilidades. Que sigamos apostando y trabajando por la calidad y la excelencia. Que pensemos, realmente, que podemos ser una referencia en Europa y en el mundo para la danza, con seriedad, responsabilidad, trabajo e ilusión. Apuesto por una puesta en valor real y un reconocimiento de la figura del bailarín y del coreógrafo. Somos verdaderos atletas que necesitamos trabajar sin descanso a diario.

Jordi Vilaseca. Bailarín y coreógrafo

A 2022 le pido que todos/as/es los que producen,  generan, dirigen, coreografían, interpretan, programan, median, escriben o distribuyen danza, nos tengamos en cuenta, nos respetemos y trabajemos de manera lineal para dar el valor y protagonismo que se merece a este arte que tanto amamos. 

Vídeo de Indi Costa, artista visual.

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