Música para ser vista

Entrevista a Daniel Muñoz, Artomático.

 

Daniel Muñoz junto a David Coria, Antonio Ruz y Valeriano Paños. © Félix Vázquez

La comunicación y la comunión artística. En esas dos premisas confiesa el músico Daniel Muñoz, Artomático fundamentar la creación de su obra, banda sonora original de creaciones de la danza. Antonio Ruz, Melania Olcina, Estévez y Paños, David Coria o Ángel Muñoz, son algunos de los creadores con los que Muñoz ha trabajado en la última década y cuyo fruto recoge en el álbum Kinética, segundo en solitario. “Para esta comunicación previa pueden bastar palabras, textos o conversaciones, puedes trabajar con referencias artísticas, con el movimiento de los cuerpos, con bocetos de coreografías, vídeos, fotos, a veces es una mezcla de todo. Cada artista tiene su forma de darse a entender, todos los recursos son válidos, hay gente que se comunica de una forma muy eficaz con un gesto”, declara para UNBLOGDEDANZA. Un total de 12 composiciones de una hora y media de duración, ya disponible en plataformas como Spotify y Apple Music.

P- ¿Cómo es su proceso de creación, existe un patrón o depende de la coreógrafa/o con la que trabaje?

R- No hay un método, es más bien un diálogo continuo. Lo ideal es vivir de cerca el proceso de montaje, todas las pruebas ayudan mucho a definir cada momento y deshacerse de material no esencial. La capacidad de ir transformando el material con agilidad y sin apego, creo que es una virtud de un buen equipo creativo, de todo el equipo, por eso insisto en el sentido de juego, que hace todo mucho más indoloro.

 

Daniel Muñoz `Artomático´. © Klaus Hander

 

P- En estos años de trabajo, se habrán dado varios momentos reseñables de esa comunicación entre música y danza. ¿Puede destacar algunos?

R- Siempre atesoro pequeños momentos de comunicación casi telepática con los que luego bromeamos, momentos “Eureka”. Por ejemplo, con Antonio Ruz en la creación de Ojo, en más de una ocasión hubo un instante en que con una mirada dices a la vez “era esto”. En cuanto al directo, ha habido varios momentos de improvisación en escena con Rafael Estévez y Valeriano Paños, detalles de alto riesgo, volando por paisajes imaginarios creados en el momento. Ahí es donde sientes que estás presente en el mismo tiempo y espacio de este mundo fuera del mundo.

Respecto al directo, también ha habido instantes irrepetibles de improvisación con el bailaor Ángel Muñoz, porque él es cien por cien receptivo a todo lo que suena y siempre dejamos muchos huecos a la creación. Es una especie de pact y es parte fundamental para que tenga sentido estar presente en la escena. En otros proyectos, como los audiovisuales de Melania Olcina, la extraña magia está en el estado de trance que su movimiento genera. El primer boceto para sus vídeos lo hice tocando en directo sobre la imagen, y así fue el proceso musical para ambos proyectos de ella. Aunque luego lleva muchas horas concretar cada matiz, el dibujo inicial lo escuchaba muy claro al ver las imágenes (Woman on background y Galmatopeia).

 

Daniel Muñoz junto a Ángel Muñoz. © Artomático.

 

P- ¿Qué le aporta del hecho de componer para obras de danza, qué destacaría de esta línea de trabajo?
R- Entender el mundo creativo de otro artista, compartir la búsqueda que supone una obra nueva, es siempre una enorme oportunidad de crecer, de vivir retos y salir un rato fuera de ti mismo para explorar y entender otros mundos y otras pautas. Siempre hay tiempo para estar solo y trabajar en proyectos individuales, pero este acuerdo entre creadores para usar todo el conocimiento y la experiencia de todos para el buen fin de una obra, es siempre muy gratificante y adictivo. Quizás no soy ejemplo de nada, porque he trabajado con artistas de miras amplias, donde nos movemos con generosidad, libertad y respeto mutuo, pero me resulta muy incómodo, cuando escucho a algunos músicos hablar de sus propios trabajos para danza con cierto desprecio, como de encargos alimenticios, males menores. Para mí es todo lo contrario, quizás se debe a que he trabajado en proyectos artísticos muy intensos, donde me he sentido cien por cien implicado. En cada propuesta de creación para danza, he sentido el vértigo de la página en blanco como un placer absoluto y un reto enorme, pues la idea es siempre querer hacer crecer la obra, abrir otra dimensión conjuntamente con los otros creadores.

 

 

Daniel Muñoz Artomático presentará Electroflamenco, su anterior trabajo, en la próxima edición de la Bienal de Flamenco de Sevilla. El concierto tendrá lugar el 21 de agosto de 2020 a las 22.00h en el Monasterio de San Jerónimo de Sevilla