El Certamen Coreográfico de Madrid cumple 33 años de compromiso con la danza

De izquierda a dercha: Miguel Oyarzun e Isla Aguilar, directores del Centro Cultural Conde Duque; Laura Kumin, directora del Certamen Coreográfico de Madrid; Juan Manuel Ramírez, codirector del proyecto `Esto no es un selfie´y Lucía Marote, bailarina y coreógrafa.

 

La Sala de Danza del Centro Cultural Conde Duque ha acogido esta mañana la presentación de la edición número 33 del Certamen Coreográfico de Madrid, que se extenderá del 11 al 15 de diciembre. “Aunque hay premios, no lo concibo como un concurso”, ha declarado su fundadora y directora Laura Kumin. Acompañada por Isla Aguilar y Miguel Oyarzun, directores de Conde Duque, Kumin ha incidido en la importancia de esta cita con la danza para “formentar la autoría coreográfica”. “El certamen, a veces, cambia la vida profesional y personal a quienes pasan por él”.
El recorrido de esta plataforma así lo demuestra, a lo largo de estas más de tres décadas, se ha visto el trabajo de emergentes creadores, hoy consagrados, que encontraron en el Certamen la oportunidad para iniciar o consolidar una trayectoria alrededor de la danza.
“Yo puedo ser un buen ejemplo de las diversas maneras en las que el Certamen se extiende alrededor de la danza”, ha declarado la bailarina y coreógrafa Lucía Marote, también presente en la rueda de prensa. “En todos los años que llevo colaborando con esta muestra, nunca lo he hecho de la misma manera”.

 

La bailarina y coreógrafa Luz Arcas, mostrando un fragmento de su obra `Una gran emoción política´.

 

Destaca en esta polisemia que abarca el Certamen Coreográfico de Madrid el aspecto formativo. Desde mucho antes de que dé comienzo, algunos talleres se suceden intentando abarcar diferentes aspectos de la danza. Ciclos alrededor del cuerpo, del público más joven, como la iniciativa Esto no es un selfie y de la palabra, algunos ejemplos. También la ciudadanía, en esta edición un flashmob coordinado por la bailarina y coreógrafa Mey-Ling Bisogno, hará las veces de inauguración. “Cuando Laura Kumin me propuso ponerme al frente de un flashmob me pareció que tenía todo el sentido del mundo por venir de ella. El entusiasmo de Laura por la danza es contagioso”, ha declarado Bisogno. En los próximos días, la organización del festival difundirá en las redes sociales los tutoriales para aprender la sencilla coreografía que dibuja el flashmob, mostrada a todas las asistentes a la rueda de prensa,

Participantes y compañías invitadas.

Un total de doce propuestas, de creadores procedentes de Barcelona, Madrid, Navarra e Italia, optarán a un total de treinta premios y se verán durante los días del Certamen en el Centro Cultural Conde Duque. Como novedad, este año se amplía en un día la duración de la muestra y el 15 de diciembre mostrarán trabajo las coreógrafas internacionales Edna Rodríguez (México), Pin -Wen Su (Taiwán) y La Colé, compañía surgida del proyecto Esto no es un selfie, con coreografía de Marote.
Por otro lado, las compañías invitadas en esta edición son Luz Arcas, que en la presentación de esta mañana ha mostrado un extracto de su obra Una gran emoción política; David Vilarinyo, Lucía Marote y Arnau Pérez.

 

La bailarina y coreógrafa Mey-Ling Bisogno enseñando a las asistentes el flashmob que inaugurará el Certamen.

 

Miguel Oyarzun, codirector de Conde Duque, ha anunciado en la presentación el propósito de que el Certamen Coreográfico siga desarrollándose en este espacio, “ya tenemos las fechas de 2020 cerradas”, ha declarado. Isla Aguilar, también codirectora del centro, ha recalcado la labor del Certamen con la danza, “desarrollada con gran dedicación y cariño, como pude comprobar el año pasado como miembro del jurado”.

En esta edición, el jurado, formado por destacadas miradas de la danza internacional, pone el acento en América Latina con representación de México, Chile y Costa Rica.