Al calor de la danza

Crónica del Festival Trayectos. Danza en paisajes urbanos. 28, 29 y 30 de junio de 2019.

 

`Fronteras y mujeres´, de Pájaro mosca y Peace of mind. © Daniel Olsson

 

El calor que azotó Zaragoza el pasado fin de semana, no pudo con organización, público y artistas del Festival Trayectos Danza, que a pesar de la dificultad meteorológica (los espectáculos se retrasaron una hora en cada jornada) se congregaron alrededor de su edición número dieciséis, con la fidelidad habitual que se da en esta muestra. Si los primeros días se notó una leve reducción de asistentes, en comparación con otras ediciones, el domingo de cierre en el Parque Grande José Antonio Labordeta, ya con la temperatura algo más baja, se volvió a presenciar el río de gente que transita de un espectáculo a otro. El parque se ha convertido en las últimas entregas en lugar idóneo para la clausura del festival, y algunos de sus espacios, con la luz del atardecer y el verde de su paisaje, proponen un broche realmente extraordinario.

Con la mirada puesta en la danza de aquí y de allí, Trayectos ha congregado a compañías nacionales, internacionales y locales, que han completado un total de 20 actuaciones entre el 27 y el 30 de junio, en diversos espacios de la ciudad, todos con acceso libre y gratuito. Aquí una selección de lo más destacado de la muestra:

 

`Azurro´, de Marcat Dance. © Daniel Olsson

 

  • Pájaro mosca y Peace of mind. Estas dos compañías, mexicana la primera y de Zaragoza la segunda, se han unido para elaborar el trabajo Fronteras y mujeres. Una obra para cuatro bailarinas que tuvo su estreno absoluto el viernes 28 en el Paraninfo de la Universidad, y que mostró una verdadera complicidad de lenguajes (danza contemporánea y urbana) tanto en planteamiento como interpretación.

 

  • Marcat Dance. Dirigida por los bailarines y coreógrafos Mario Bermúdez Gil y Catherine Coury, esta joven compañía fue una de las más aplaudidas en sus dos actuaciones en el festival. Tanto con la pieza Azurro, mostrada el viernes en la Plaza de San Bruno, como con Alanda Duet, ya el domingo en el Parque José Antonio Labordeta, la agrupación hizo gala de la danza contemporánea más estilizada que desarrollan, en la que concluyen calado poético y precisión técnica, a partes iguales. La compañía estará en los próximos días en el Festival de Itálica.

 

`Don´t kiss´, de Fabio Liberti. © Daniel Olsson

 

  • Fabio Liberti. La propuesta del creador italiano Fabio Liberti, Don´t kiss, un dúo de unos 13 minutos alrededor de un beso de la misma duración, entre sus dos intérpretes, fue sin duda uno de los trabajos más destacados de la muestra, que se vio el sábado 29 de junio en el C.S.C. Luis Buñuel. La sencillez de su planteamiento, ese gesto que puede ser cotidiano y repleto de información a la vez, sirve para conducir la evolución de una pareja, que se muestra clara y poética en la exposición de su discurso.

 

  • Antes Collado. Ver el solo Nereo ahogándose en el césped del Parque Labordeta el domingo 30, fue también comprobar que la pieza no solo no pierde la fuerza y el interés que la dibujan, sino que adquiere nuevos matices, marcados por la exigente y emotiva expresión de Collado, intérprete preciso y creador arriesgado.

 

  • Zhiren Dance Company. El cierre del festival tuvo aroma internacional con el dúo Relationships de esta compañía china  que navega por las relaciones humanas y la transmisión de emociones que se dan. Muy expresivos y rigurosos al tiempo, a través del movimiento, gestualidad e incluso voz, sus dos bailarines protagonizaron un enigmático cierre para esta edición de Trayectos, el domingo noche en el Parque Labordeta.

 

Àll inclusive´, de UnaiUna. © Daniel Olsson

En la muestra se vieron otras piezas como The risk party, de Chilly Sweet, compañía de Zaragoza, emergente y a medio camino entre la danza y el circo, Pedrestes, de Lina Yiri y Camilo Regueyra (Costa Rica), Zoochosis, un dúo del joven Iván Benito, que deja ver una rica evolución de su discurso tras su anterior trabajo, Galápago, All inclusive, divertida y minuciosa pieza de UnaiUna y la muy aplaudida El lago de los cisnes (el pequeño) de Iker Gómez, que elevó su trascendencia por el rincón en el que se mostró, franqueado por el agua.