Lo corpóreo como identidad vital

Crítica de Hueco. Concepción, dirección y coreografía: Poliana Lima. Asistente de dirección: Lucas Condró. Intérprete: Poliana Lima. Música: Vidal. Iluminación: Pablo R. Seoane. Ciclo `Mover Madrid´,  Sala Cuarta Pared (Madrid). 2 de febrero de 2019.

 

`Hueco´, de Poliana Lima. © Lourdes de Vicente.

 

Enmarcado en `Mover Madrid´, nuevo ciclo para la danza contemporánea en la capital acogido por la Sala Cuarta Pared, se presentó los días 1 y 2 de febrero Hueco, reciente trabajo de Poliana Lima, éxodo existencial a través del cuerpo y clara muestra de su discurso, esbozado desde los inicios por claros cuestionamientos sobre identidad y movimiento. Bailarina y creadora brasileña afincada en nuestro país, desarrolla su universo creativo desde 2011 y el quién soy y sobre todo, ese quién puedo ser, habitual en su homilía, se hace aún más evidente en este exigente trabajo, que transita por la vivencia personal y existencial del desarraigo y cristaliza en una danza, propia, liberada y contenida, fluida y quebrada, de alto requerimiento físico y concentración. A lo largo de los 50 minutos que dura la obra,  y que arranca con la lectura en portugués del poema Cargo conmigo, del autor brasileño Carlos Drummond (se entrega al público traducido al español, gesto de invitación y complicidad a este viaje que se propone), la intérprete muestra potestad sobre dos hechos que discurren clave: la entrega y desnudez de su proceso y el rigor y contundencia de lo corpóreo como vehículo de salvación. Ataviado con la música en directo del compositor Vidal, situado en un discreto plano presencial, este solo de danza contemporánea es también dúo, tal es la comunicación entre uno y otra y la connivencia de ambos. La iluminación, cambiante y acorde a cada momento de este periplo, que transcurre de la claridad a lo nebuloso, y el vestuario, despreocupado al inicio, elaborado y aplastante en la escena final, equipan y dan empaque sin artificios. La escena final, entre la decadencia y el luto por la muerte de lo que se fue, o por lo que se espera que una sea, sobrecoge y cierra, de manera concluyente, el sentido de este íntimo trabajo, verdadera identidad de la creadora.