Bailar a cielo abierto

Entrevista a Natividad Buil. Directora del Festival Trayectos y Presidenta de la Junta Directiva de la Red Acieloabierto.

 

`IU´, de la compañía Lasala

 

El Circuito Acieloabierto, acaba de anunciar las compañías seleccionadas para su edición 2018 que se celebrará de abril a noviembre, en su cuarta edición. Montón de Paja y Trigo, La Intrusa, Lasala, Carla Diego, Daniel Abreu, Physical Momentum Project, Arnau Pérez, Diego Sinniger, Marco Flores y Carmen Fumero & Miguel Ballabriga, mostrarán piezas cortas, pensadas para espacios no convencionales, en los festivales que componen la Red Acieloabierto, impulsora de esta muestra, que en su corta trayectoria ya se presenta como una de las más sólidas y representativas de la creación contemporánea del país. “El circuito surge en 2014, en un momento muy frágil tanto para la circulación de obras de danza como para los espacios de exhibición”, explica Natividad Buil, directora de Trayectos Danza, uno de los festivales que dibujan esta iniciativa, y presidenta de la junta directiva de la Red Acieloabierto. “Realmente cooperar no era, ni es, una opción, sino una necesidad. Es por esto que varios festivales nos unimos en Red allá por 2013 (actualmente somos 12 que estamos distribuidos geográfica y temporalmente) para compartir información, impulsar proyectos y sobre todo para favorecer la circulación de los artistas y sus obras”.

 

`Business world´, de Montón de paja y trigo.

 

Las características de las piezas seleccionadas (en esta edición se han valorado un total de 119 trabajos) pasan por una duración determinada (entre 10 y 25 minutos), un lugar de exhibición concreto (espacios más allá del escenario) y una creación enmarcada en dramaturgias contemporáneas. “En cuestiones administrativas, la compañía, o unión temporal de bailarines que aún no teniendo personalidad jurídica propia, debe tener capacidad para facturar y su sede en el estado español”. añade Natividad. El circuito, por su parte, ofrece un mínimo de tres actuaciones a las seleccionadas y la posibilidad de que su trabajo obtenga esa visibilidad tan necesaria en todo acto creativo. “Hemos observado que pasar por el Circuito a las compañías les ha ayudado a que haya un interés por su trabajo, que se ha visto reflejado en un aumento en sus contrataciones”. La muestra arrancará en abril, en el Festival Sismògraf (Olot-Girona) y continuará por el Cádiz en Danza (Cádiz), Lekuz-Leku (Bilbao) y Trayectos (Zaragoza), en junio; Agitart (Figueres), Corpo a Terra (Ourense), Cuadernos Escénicos (Garachico) y Huellas. Danza en paisajes urbanos (Aracena, Huelva) en julio; Dantza-Hirian (diferentes localidades de Euskadi) en septiembre; Masdanza (Islas Canarias) y Mes de Danza (Sevilla), en octubre y el F.A.M (Tenerife), en noviembre. “Las personas responsables de la programación ven todos los vídeos y la selección se realiza por consenso. Es una buena manera de conocer la creación contemporánea año tras año. Se trata de que en la selección haya variedad en cuanto a estilo, a la procedencia de las compañías y al número de bailarines que compone la pieza, así como de acoger tanto jóvenes trayectorias como otras más consolidadas. Este año han sido diez las piezas seleccionadas que van desde el dúo hasta el cuarteto”.

 

`Extracto abierto´, de Marco Flores

 

P- ¿Se dan características comunes entre las compañías que acceden a este circuito?

R- Las piezas que se presentan son muy variadas. No podemos hablar de características comunes, la diversidad es enorme: podemos ver piezas conceptuales, otras de gran fisicalidad, híbridas con lo urbano, lo flamenco o lo circense…

P- Después de ver todos los trabajos recibidos, ¿en qué momento piensa que se encuentra la danza contemporánea? ¿Qué similitudes han encontrado?

R- Hay talento y calidad, entusiasmo, ganas de contar, generosidad, ganas de experimentar y de mezclar. Es un momento donde fronteras y etiquetas se van erosionando. No podría decir si es un momento bueno o malo, es el que es. La creatividad no sabe de momentos, pero su desarrollo y acompañamiento depende de muchos factores externos a ella.

 

`Más o menos inquietos´, de Daniel Abreu.

 

P- Como programadora de danza, cómo definiría su trabajo. Cómo cree que debe ser la labor de programación de danza

R- Realmente no creo que lo importante sea programar, sino generar contextos, conectarse, generar complicidades, construir canales que comuniquen información e ideas con personas. Las compañías que después van a actuar a un festival, lo hacen como una consecuencia de un trabajo previo que tiene que ver con esa construcción de contextos. Otra parte que tiene que ver con la generosidad y la cesión de soberanía en un ambiente de trabajo en común.

P- Cuáles diría que son los puntos más frágiles y fuertes de la danza en este momento.

R- La cuestión es muy poliédrica y tiene que ver con muchos factores que en ocasiones se mezclan y complican la cuestión. Creo que uno de los puntos frágiles es la dificultad en mantener contextos de trabajo, es muy difícil estabilizar la situación. Se crea y se trabaja para mantenerse en pie y no para desarrollarse y profundizar. Hay un techo de cristal difícil de romper y traspasar. Me sorprende la fragilidad de los que empiezan, de los que están construyendo su carrera y también de los que tienen una trayectoria consolidada. Parece ser que no hay diferencia, la inestabilidad es la misma. Es la fuerza del entusiasmo, la flexibilidad, la capacidad de adaptación y el impulso creativo natural que sigue habiendo, tanto en la creación como en la gestión, las materias primas y motores que mantiene el tejido artístico y creativo.

 

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