Hola, soy coreógrafa. Carmen Werner

Texto de Carmen Werner para la sección “Hola, soy coreógrafo/a”. Idea y coordinación: Mercedes L. Caballero.

 

La bailarina y coreógrafa Carmen Werner. © Luque Tagua

 

Hola, soy coreógrafa. A mí siempre me han gustado este tipo de líos, creo que es lo mejor y más divertido que existe. No voy a contar lo difícil que han sido estos 30 años de compañía, ni la falta de recursos. Ni la poca política cultural del país, ni nada de este tipo de cosas. Sí, que la danza es un arte muy completo y a la vez muy complejo, y esto es apasionante.

Cumplo 30 años de compañía, sí. Y delante de mis narices se han formado un montón de grandes personalidades de la danza, de lo que me siento muy orgullosa. Es más, me halaga. Pero si hablo de los procesos, formas de escritura coreográfica, métodos de creación, etc, no sabría qué decir. Desde luego, nunca son iguales. Tampoco se puede formar a las personas de igual manera, porque todos son diferentes.

Así sucede con las creaciones. No creo en los métodos y sí en las ocasiones. Es cierto que para atrapar una pieza coreográfica me gusta tener un guión, un concepto de trabajo, un libro, una película, un cuadro, una noticia… Pero lo que más me gusta es reflejar las relaciones humanas en los trabajos. Luego, la forma de resolver, nunca es ni parecida.

Sobre las piezas coreográficas me gustaría comentar que una vez está más o menos armada, empieza a tomar vida propia. Es decir, ella decide por dónde ir y no hay manera de reconducirla. Se dibuja sola. Tú solo puedes alimentarla, animarla y acompañarla. Es así. Empiezas con un plan de trabajo y muchos preparativos, la banda sonora, la escenografía, el ambiente, la escritura coreográfica… y luego ella decide si le gusta o no. La verdad es que es lo mejor, porque ponerse terco en una idea no conduce a nada. Lo mismo era muy pretenciosa o muy poco real, quién sabe.

 

Carmen Werner. © Luque Tagua

 

Siguiendo con lo de ser coreógrafa, también me gusta mucho jugar. Pienso que en esta vida hay pocas oportunidades de hacerlo. Cuando eres pequeña, claro, pero luego es más difícil y con la construcción de una pieza coreográfica yo juego mucho. Y es muy divertido, a no ser que te hagan un encargo exprés. Aquí no da tiempo a casi nada, de estos he tenido varios.

Otra de las ventajas de ser coreógrafa, en mi caso, es que hago lo que me da la gana. Entro y salgo de la pieza cuando quiero. En fin, esto es lo que me ha tocado ser y de momento, lo disfruto mucho.

 

Estreno de Tiempo de conversación, de Provisional Danza, 2, 3 y 4 de noviembre en Cuarta Pared (Madrid). La compañía también mostrará Amor, locura y muerte, el 31 de octubre y 1 de noviembre.

 

 

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