Festival Trayectos. Sumando danza

Crónica de Trayectos. Danza contemporánea en paisajes urbanos. Del 22 al 25 de junio de 2017. Zaragoza.

 

`Portland´, de Lali Ayguadé / Marcos Morau. © Manuel Ballestín

 

A Trayectos le gusta sumar: iniciativas, espacios, ideas, colaboraciones… Y cada año, esta cita con la danza contemporánea en paisajes urbanos de Zaragoza, es muestra también, de la cristalización de una filosofía encauzada en hacer de la danza una cosa de todos y para todos. En esta línea, que el festival viene realizando desde sus inicios, y que en su recién finalizada edición ha cumplido catorce entregas, el público, ciudadanos en su mayoría de Zaragoza, pero también visitantes que saben de esta cita anual con la creación contemporánea, suelen ser foco fundamental en la programación. Así, el cartel, dibujado por espectáculos de danza contemporánea que responden a la actualidad nacional e internacional, implica y cuida a los espectadores con no pocas actividades, más allá de la exhibición. De esta pasada edición, celebrada entre el 22 y el 24 de junio, destacan varias. Por ejemplo, la propuesta de Trayectos en bicicleta que se disfrutó en la mañana del domingo 24 de junio y que proponía un recorrido por los trabajos programados, en este medio de locomoción. O el laboratorio de danza y nuevos medios, que puso a trabajar a bailarines y estudiantes de ingeniería y robótica de la Universidad de Zaragoza, iniciativa que inauguró la muestra el jueves 22, en el edificio Etopia, y está enmarcada en el proyecto europeo Smart Places. También el T/Té con Danza, que ha cumplido su segunda entrega y cede la palabra al público en unos encuentros en los que se trabaja alrededor del concepto de “espectadores responsables” (¿Tienen responsabilidad en el resultado final del acto comunicativo de la danza? Sin duda). Y la Verbena Contemporánea y Kiki Ball-Fiesta Voguing, organizada ésta última junto al Festival Zinentiendo, que llenó de color, música y baile el CSC Luis Buñuel, la noche del sábado 24. Pero seguramente, el proyecto de danza comunitaria que esta muestra viene desarrollando desde hace años, sea el ejemplo más claro de la necesidad de Trayectos por mirar a la ciudadanía y hacerla partícipe. En esta edición, la propuesta llegaba con forma de caricia. “No hay coreografía más importante que la de un abrazo”, declaraba el coreógrafo y bailarín Cesc Gelabert en una entrevista. A partir de ahí, creador y festival se pusieron a trabajar y propusieron a todo el que quisiera, elaborar y enviar un abrazo, en formato vídeo. El resultado de todas las propuestas recibidas, junto al tutorial de Gelabert, pudo verse en la última jornada del domingo 24, proyectada en el Teatro Principal.

 

¿Bailan los santos?

Cesc Gelabert en la Iglesia Sta. Isabel de Portugal / San Cayetano. © Manuel Ballestín

 

Cesc Gelabert, nombre fundamental en la historia de la danza contemporánea de nuestro país, también estuvo presente en la muestra como parte de la programación, e interpretó algunos fragmentos de solos de su repertorio, revisados y pensados para su exhibición en Trayectos. El lugar elegido para la ocasión, el interior de la Iglesia Santa Isabel de Portugal / San Cayetano, convirtió la cita en un mágico acto de solemnidad y cercanía. “¿Bailan los santos?”, comentó un espectador, seguramente apabullado por la imagen. Se podría decir que sí.

Junto al creador catalán, otros nombres de la danza del momento, configuraron el mapa de esta entrega de Trayectos. Con formato de dúos en su mayoría, y con perfil nacional, internacional y local. Del país, se vieron los trabajos de Humanhood, joven compañía galardonada en la última edición del Certamen Coreográfico de Madrid; Proyecto Larrua, dirigido por Jordi Vilaseca, con interpretación de Miguel Ballabriga y Aritz López; Dosis, de la compañía UnaLuna de Palma de Mallorca; Montón de Paja y Trigo, con el espectáculo Wimbledon, o la gran desilusión, inteligente y divertido trabajo que cobró aún más sentido en la pista de paddle en la que se mostró; el proyecto Explica Danza, de Beatriu Daniel y Toni Jodar, que mostró su segunda conerencia bailada, Tendencias actuales; El Afilaó, del joven Gero Domínguez, flamenco hipster inmerso en la experimentación alrededor de este arte; la coreógrafa y bailarina Laly Ayguadé, que finalmente mostró el reivindicativo solo Portland, con coreografía de Marcos Morau (una lesión de Julian Sicard, con quien iba a presentar De camino al otro, obligó a este cambio) y #7fm, de Iker Karrera, enérgico y eficaz dúo muy aplaudido en la muestra.

'#7fm', de Iker Karrera, en @danzatrayectos #danza #festivales

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Con acento internacional se vieron los trabajos Triple suerte, de César Ibarra y Daniela Vázquez, dúo ganador del Certamen SoloDos Endanza, de Costa Rica y Ómnira, un sugerente trabajo llegado de Grecia, que encuentra en la contención y la repetición la fórmula de su fuerza y que recibió una mención especial del jurado en la pasada edición del festival Masdanza. La presencia internacional en esta pasada edición de Trayectos fue más allá de la exhibición de danza y un nutrido grupo de programadores, de países como Reino Unido, Italia y Noruega, se dieron cita en el festival, con vistas a la futura expansión de la Red Acieloabierto alrededor de Europa. En la actualidad, esta red está compuesta por doce festivales del país y funciona como canal de información, catalizador de proyectos y promoción de festivales de danza.

La Mov, con el trabajo Pereza, que forma parte de 7 pecados capitales; D´Click, compañía de Zaragoza que trabaja alrededor del teatro gestual, el circo y las acrobacias y mostró un ejemplo con Isla y el homenaje al bailarín y creador de danza hip hop Alberto Pardo, Extremo, cofundador e integrante de la compañía loca Circle of Trust, dieron tonalidad local (y competente) a la muestra.

 

Hip hop de escenario

Alberto Pardo, `Extremo´. © Trayectos

 

Desde hace más de dos décadas, el breaking, break dance, danza hip hop o danza urbana, viene encontrando, también en el escenario, un lugar propicio para su desarrollo y difusión. Bien incorporada por reputados coreógrafos de danza contemporánea que ven en ella una interesante vía de comunión dancística, bien por compañías de hip hop que profesionalizan su labor más allá de la calle. En Zaragoza se encuentra uno de los más destacados representantes del breaking a nivel internacional. Y al frente de su compañía, Circle of Trust, o en solitario, es conocido desde hace años por su particular forma de entender este baile. Se trata de Alberto Pardo, Extremo, y Trayectos quiso rendirle tributo con una velada de hip hop en el Teatro Principal de Zaragoza, que pudo verse y disfrutarse el último día. Vídeo homenaje con aparición de compañeros, nacionales e internacionales del breaking, y actuaciones de representativos nombres de este arte (Héctor Plaza y Agnès Sales, Storm (Alemania), The Ruggeds (Holanda) y Circle of Trust), pusieron de pie un teatro y cerraron un festival de mirada libre y comprometida sobre la danza.

 

 

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