Nuevos aires para la danza (en Zaragoza)

Entrevista a Víctor L. Carbajales

 

Centro de Danza de Zaragoza. © Estefanía Abad

 

Mañana 25 de mayo, el Teatro Principal de Zaragoza acogerá Distrito Danza, Construyendo ciudades, un proyecto enmarcado en las nuevas líneas de actuación alrededor de la danza, que, con el recién renovado Centro de Danza como columna vertebral, se están desarrollando en los últimos meses en la ciudad aragonesa. Se trata de mostrar el resultado de una iniciativa de redes abiertas a la participación y al intercambio entre centros educativos, fomentando la inclusión social y la sensibilidad hacia las artes escénicas. En la cita de mañana, habrá además un invitado de honor, el espectáculo didáctico Explica Dansa. “Distrito Danza es un proyecto de divulgación de la danza incluyendo a los jóvenes en un proceso de creación sin pretensiones en el resultado. Lo importante en esta iniciativa es el proceso de trabajo. Trasladar herramientas artísticas a los alumnos”. Son palabras de Víctor L. Carbajales, actual gerente del Patronato Municipal de Artes Escénicas y de la Imagen de Zaragoza, reciente director del Centro de Danza y sobre todo, hombre sensibilizado con esta disciplina desde hace años, desde diferentes frentes: fue director de la Feria de Teatro de Galicia (“Ahí empecé a trabajar con la danza”); coordinador del Centro Dramático Galego y jefe de producción del Centro Coreográfico Galego y de Neodans y Sólodos. Para la danza en Zaragoza se presenta con varias iniciativas que pasan por su apoyo y democratización. “Dignificarla”, explica. Sumándose a proyectos ya existentes proporcionando soporte, y creando nuevos que vayan en la dirección de reubicar esta disciplina en el lugar adecuado. En este sentido, el Centro de Danza, con una inversión de 52 mil euros, ha sido el primero en experimentar esta nueva línea de apertura desde la que se quiere trabajar, abriéndolo a todas las compañías locales con una convocatoria para residencias, enmarcadas en el apoyo a la creación. La formación, será otra de las claves de esta nueva política dancística y se desarrollará en dos direcciones: para profesionales y para ciudadanía. “Pero sin competir con las escuelas ya existentes, al contrario. Se trata de encontrar lagunas que haya en la ciudad y trabajar desde ahí junto con las mesas sectoriales dedicadas a la danza, que se han formado. No se trata de hacer este trabajo en solitario, sino participativo”.

 

Centro de Danza de Zaragoza. © Estefanía Abad

 

Cuenta Víctor L. Carbajales, que uno de los motivos por los que su interés por la danza se está haciendo fuerte en Zaragoza, desde su actual cargo, (“además de venir desde ella desde hace años”) es por darle visibilidad al talento que esta ciudad tiene repartido por el mundo, sobre todo a nivel de interpretación. “Me doy cuenta de lo que ha sido y es Zaragoza en el mundo de la danza con importantes escuelas y bailarines que han salido de ellas. Y la ciudad tiene que saberlo. Así que nos estamos poniendo en contacto con estos lugares de formación, que son embajadores, y trataremos de hacer un mapeo tanto con bailarines en activo como profesionales trabajando en redes de danza, fuera de nuestro país, nacidos en Zaragoza. Aún estamos en fase de ver qué podemos hacer, pero les daremos visibilidad”, explica.

Cuatro ejes, formación, apoyo a la creación con residencias, divulgación y recuperación, para una nueva etapa de este arte, que quiere completar su labor con una programación estable en el Teatro Principal. “Mi idea y empeño es que se estabilicen estos programas, existentes y nuevos, y el centro de danza no se vea como algo cerrado. Hemos democratizado un espacio público y espero que siga siendo así: un espacio abierto. Y que los profesionales no tengan que irse fuera de Zaragoza por necesidad. Mi aspiración es que esta ciudad se sitúe como un sitio para la danza en cualquier momento del año”, concluye.

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