Hola, soy coreógrafa. La Ribot

Texto de La Ribot para la sección “Hola, soy coreógrafo/a”.  Idea y coordinación: Mercedes L. Caballero.

La Ribot. © Carole Parodi

La Ribot. © Carole Parodi

 

Hola soy coreógrafa, soy La Ribot, la tercera de seis hermanos. Nací en Madrid el 19 de Julio de 1962. Mi madre me llamó de una manera que nunca me gustó, para conciliar opiniones, según ella. Me he pasado una buena parte de mi vida haciéndome llamar de diferentes maneras… ahora, para simplificar, soy María en mi casa y La Ribot en público, para jugar, pero también soy una enorme mezcla de nombres dependiendo de quién me llama, e incluso La ! , cosa que me divierte especialmente. Hoy acepto todos los nombres que soy. Cambiaros el nombre que me dais, sería como abandonaros en nuestro pasado.

A los seis años mi madre me llevó al cine en la Plaza de la Ópera. Vimos una película rusa de ballet en donde se mezclaban dibujos de acuarela y personas, bailarinas y monstruos, árboles con flores, sapos con lagos. Fue el sueño mas alucinante que jamás había tenido y que todavía hoy me encanta; algo de mi trabajo está anclado en lo que pensé, sentí y entendí del movimiento, la pintura, la cámara, el cine y aquella experiencia tan fascinante que pasé con mi madre, las dos solas. Todavía puedo sentir la lluvia a la salida y cómo corrimos hacia el coche, donde lloré profundamente con esas lágrimas que dan las grandes revelaciones de la vida.

Por la misma época, mi padre nos llevaba a ver exposiciones de sus amigos del movimiento El Paso. La obra de Manolo Millares me impresionó particularmente e incluso estuve sentada en las rodillas del pintor, muy contenta pues también él era pelirrojo.
De mi infancia recuerdo el sonido de mi casa y mi madre dentro, chillando. El sol brillante de los sábados de Madrid; los domingos bailando en el salón a ritmo de Françoise Hardy, Aretha Franklin, James Brown, Anna Oxa, Bod Dylan, Nino Bravo, Joan Baez, Tome Jones, Dvorak, Brahms, Jannis Joplin, Manuel de Falla, Patti Smith, María Dolores Pradera, Los Beatles, Pink Floyd, Paco de Lucía, Joaquín Rodrigo, Serrat, Massiel, Raphael, Karina, Tchaikovsky, Prokofieff, Satie, Lou Reed y Chopin, y las “peleas” con mis hermanos, vecinos y primos.

`Another Distinguée´, de La Ribot. © AD: Collectif des Routes

`Another Distinguée´, de La Ribot. © AD: Collectif des Routes

 

Es con mi hermana mayor con la que empiezo a descifrar el mundo en la adolescencia y juventud. Juntas leemos toda la literatura latinoamericana que cae en nuestras manos: Isabel Allende, Cortázar, Benedetti, Sábato, Carpentier, Laura Esquivel, Mastretta, Echenique… Recuerdo especialmente Cien años de Soledad, que se lo leía en voz alta mientras ella dibujaba hasta altas horas de la madrugada, para ganar tiempo. Nos gustaba Remedios Buendía que, con su talento desbordante, se adelantaba a la moda de París creando sus propios vestidos en Macondo. Juntas descubrimos el cine, la danza, la arquitectura, la pintura, las fiestas, los amores, la amistad… Y empezamos a desarrollar nuestras propias ideas políticas.

En el año 80 me voy a estudiar danza a Francia. Allí soy feliz viviendo lejos de todos. Tengo tres lugares de preferencia para trabajar: la escena negra de un teatro por la fascinación que todavía me provoca la eficacia de la maquina teatral y algunas de sus convenciones como la sala de espectadores, siempre tan ordenados; o los fantasmas que salen en la oscuridad y ¡esos camerinos! que cuando son bonitos, puedes esconderte allí para preparar la farsa de la vida. Me interesa también la tensión, la brutalidad, quizás y probablemente, la sensualidad que se puede producir solo con el cuerpo en las salas blancas cargadas de cuadros y/o asépticas de los museos y galerías de arte. Y, por último, la cámara como una prótesis del cuerpo que extiende las sensaciones, más que analizarlas, y que traspasa la percepción del espacio y la experiencia objetiva y subjetiva del cuerpo en movimiento; como la vida misma, cámara en mano y en plano secuencia, negociando con los accidentes y las emociones, animando lo que es coreográfico, físico y experiencial.

Hoy he sabido que mi bisabuela murió muy joven y dejó nueve hijos huérfanos de los cuales la mayor era mi abuela, y que se llamaba como yo.

La Ribot presentará Another Distinguée, quinta entrega de la serie Piezas Distinguidas, del 22 de febrero al 5 de marzo, en los Teatros del Canal / Sala Negra (Madrid). 11 y 12 de marzo, en el Mercat de les Flors (Barcelona).

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