Danza de mar y desierto

Taller en Costa Contemporánea 2015. © Pollobarba

Taller en Costa Contemporánea 2015. © Pollobarba

 

Si la fe mueve montañas, la danza también parece hacerlo. Y desiertos. Y mar… Y la firme creencia del “se puede a pesar de mucho” que suele acompañar a aquellos proyectos que salen adelante con poco apoyo externo, pero contundente soporte interior, se alza protagonista en la casi heroica historia que envuelve al Costa Contemporánea, un festival que acaba de cumplir su sexta edición del 2 al 6 de septiembre con lleno diario en espectáculos y talleres, galopando entre la dificultad de la escasez de medios proporcionados por quienes los tienen y el entusiasmo de quienes lo hacen posible sin tenerlos.

Taller en Costa Contemporánea 2015. © Pollobarba

Taller en Costa Contemporánea 2015. © Pollobarba

 

Enfocado a la formación y exhibición de la creación contemporánea, talleres y espectáculos dibujan la oferta de este encuentro con la danza en el Parque Natural Cabo de Gata-Níjar, de Almería. Y unos y otros, miran hacia el espectacular entorno que los acoge con absoluto respeto e implicación, convirtiendo indómitos paisajes como los de La Isleta del Moro y El Playazo de Rodalquilar, en nuevos lugares para la danza. Destacan en esta línea las clases impartidas por Guillermo Weickert, Elías Aguirre, La Macana y Mal Pelo, en aulas cerradas o trazadas por la naturaleza, dibujando estampas tan insólitas como las provocadas por el taller de Elías Aguirre en el que alumnos y profesor sobrevolaban el mar con dirigidos saltos desde la orilla y el desarrollado por La Macana, que incluyó subida y bajada de montaña, y encuentro con el agua, para reflexionar, con el cuerpo, sobre lo que nos mueve.

En ese afán de producir, promover… apoyar, al fin y al cabo, Nerea Aguilar, mujer de fe y de danza, directora del Costa Contemporánea galardonada recientemente con el Premio de Honor de la Asociación de Profesionales y Compañías para el Desarrollo de la Danza en Andalucía (PAD), arrancó el año pasado una nueva iniciativa en el marco de este festival, destinado a coreógrafas en su estado más emergente. Se trata del Certamen Mujer Contemporánea con el que inició el Costa Contemporánea su sexta entrega la noche del 2 de septiembre, y en el que resultaron galardonadas Anna Borrás y su pieza Siq (primer premio); Sara Cano con el montaje A palo seco. Redux (segundo premio y premio del público) y Hung-We Chen por Review (tercer premio). Las tres finalistas, que fueron seleccionadas de un total de 40 propuestas, presentaron sus trabajos junto a la proyección Lost Archive, vídeo danza de Ana Cembrero.

`Iusisusu?´, de Guillermo Weickert. © Pollobarba

`Iusisusu?´, de Guillermo Weickert. © Pollobarba

 

El cartel de espectáculos mostrados en el Anfiteatro de Rodalquilar, las noches del 3, 4 y 5 de septiembre, recogió una destacada muestra de creaciones actuales de la danza del país, incluyendo trabajos de quienes durante el día ejercieron de profesores en los workshops desarrollados y ofreciendo esta iniciativa, sin duda, una doble y enriquecedora dirección: la de disfrutar como sencillo espectador o hacerlo, además, como alumno, con el plus de ver en acción la parte más artística de quien fue maestro. En este sentido, se vieron las piezas Iusisusu?, de Guillermo Weickert y Alejandro Rojas Marcos; Ven, de La Macana; Bach, trabajo de María Muñoz y Longfade, de Elías Aguirre, en diversos días. Los montajes ¡Valgo?, de Nicolás Rambaud; Postskriptum, de Physical Momentum Project; Yo antes era mejor, flamenco-teatro de Alberto Cortés; Atávico, de Poliana Lima y el espectáculo de circo La madeja, de Irene de Paz, completaron la oferta de un Costa Contemporánea que finalizó con la sugerente sesión de artes visuales de Smantik y recoge la satisfacción del lleno total, el trabajo hecho y la vocación cumplida.

 

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