La mística del cuerpo

Weickrt.Lirio©CiaGuillermoWeickert

 

Colgó el cartel de “no hay entradas” en los días de su representación. Y no pocos premios acompañaron este trabajo del bailarín y coreógrafo Guillermo Weickert (Huelva, 1974) creado en 2013 para el Festival de Itálica, y visto en el Monasterio de San Isidoro del Campo, espacio firmemente ligado a El Cantar de los Cantares que se incluye en la llamada Biblia del Oso y sobre el que gira esta obra que transcurre a lo largo de ocho escenas. “En las paredes de ese convento se tradujo la Biblia del latín al castellano por primera vez. Y se trata de una traducción muy carnal. Me pareció muy bonito e interesante este contraste de lo sagrado y la sensualidad. El trascender del cuerpo a través del cuerpo”, declara Weickert. Casi dos años después desde su estreno, Lirio entre espinas vuelve a escena los próximos días en los Teatros Alhambra y Central, de Granada y Sevilla respectivamente. Un pequeño problema de salud de uno de los intérpretes “y el cuadrar agendas para que no hubiera ninguna sustitución” las razones del intervalo. “El lujo de esta creación ha sido el poder trabajar con las personas que quería”, explica el coreógrafo. “Y lo que hacen cualquiera de los cinco no podía resolverse desde una sustitución”.

P- Suena a generosidad y confianza.

R- Si hay generosidad es la devolución de la que ellos han puesto. Cualquier persona que vea el espectáculo entenderá que el nivel de entrega de los intérpretes va mucho más allá.

 

Weickert.Lirio©OscarRomero

 

Iris Heitzinger, Natalia Jiménez, Sandro Pivotti, Niño de Elche y Charo Martín los artífices (en el movimiento y al cante) bajo la dirección de Guillermo Weickert, que por primera vez ha dirigido, sin bailar, un espectáculo para su compañía. “He sentido mucha envidia y he experimentado lo solitario que puede ser a veces el lugar de la dirección. Por otro lado, contento de haber trabajado desde fuera y verlos a todos como un regalo. Me sigo emocionando cada día. Me siguen conmoviendo”.

P- ¿Qué permanecerá y qué cree que cambiará con el cambio de escenario de este espectáculo, ahora en sala?

R- San Isidoro aportaba ese maravilloso espacio que vestía mucho el espectáculo. Pero entiendo que también por eso, podía haber momentos en los que la mirada del espectador podía perderse. Ahora, el trabajo de los intérpretes y la iluminación diseñada por Benito Jiménez, que funciona como lente y lupa, son el peso de la obra.

 

Lirio entre espinas. Cía. Guillermo Weickert. 15 y 16 de mayo en el Teatro Alhambra (Granada). 22 de mayo en el Teatro Central (Sevilla). 17 de octubre en Espai Rambleta (Valencia).

Publicado en Susy Q. Revista de Danza. Mayo-Junio 2015.

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