Peeping Tom. Lo dramático de la fugacidad

Bienvenidos a un paseo por lo dramático de la fugacidad. El misterio, lo inquietante, el dolor, el humor, el terror… y por supuesto, la belleza. ¿Quién eres? ¿Te vas o te quedas? ¿A qué te aferras? ¿De qué te deshaces? El último trabajo del colectivo belga Peeping Tom, con la argentina Gabriela Carrizo y el francés Franck Chartier al frente, acaba de aterrizar en el Madrid en Danza para protagonizar uno de los grandes encuentros de este festival, sin duda. Bajo el título de For Rent y esa premisa sobre la frágil condición que puede empapar cualquier acontecimiento (y que lo acaba haciendo), el montaje de esta agrupación nacida en 2000 al amparo de Alain Platel y Les Ballets C. de la B (en esta agrupación trabajaron sus directores y eso se nota), acaba siendo todo un viaje, escénico, emocional, psicológico, surrealista… en el que el azar y la indiferencia, no tienen sitio. Situado en un amplio salón que respira decadencia (dibujada por la estética, también cinematográfica) y modernidad (trazada por  todo lo demás), continúa este montaje la querencia de esta compañía por situar sus obras en espacios privados de los que se sirve para contextualizar las historias que le interesan y a los que el espectador acaba asomándose como voyeur (afortunado). El resultado, una afinada y cómplice amalgama de talento multidisciplinar (danza, teatro, música…) solidificada en un trabajo que se presenta fundamental en esta cita con lo escénico que está viviendo la capital. (El espectáculo está en cartel desde ayer y puede verse hasta el 18 de noviembre en los Teatros del Canal de Madrid).

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