Lois Greenfield o la habilidad para detener el gesto (y el tiempo)

Tuvo que cubrir un espectáculo de danza para una de las publicaciones en las que trabajaba como fotoperiodista y aquello le cambió la vida. El cuerpo en movimiento y las posibilidades que le ofrecía a través de su cámara, se convirtió en objetivo de Lois Greenfield, fotógrafa americana nacida en 1949 y testigo de la historia de la danza internacional más reciente. Desde que en 1980 fundó su estudio en Nueva York, por su mirada han pasado multitud de coreógrafos y bailarines (en la foto, la bailarina y coreógrafa canadiense Margi Gillis), firmando algunas de las imágenes más identificativas de compañías como la Paul Taylor Dance Company y la de Bill T. Jones. De su trabajo, la artista confiesa que le interesa crear mundos que desafíen toda lógica generando confusión en el ojo del que ve (con asombro) sus fotografías. Preguntarse si lo que uno observa ha sucedido en realidad y en tal caso, cómo. En qué momento. De qué forma. Dice que le interesa el movimiento para hablar del tiempo y la posibilidad de detenerlo. Algo que, sin duda, consigue, y parece que con tan poco esfuerzo como el que reflejan los protagonistas de sus imágenes. Tal es la su influencia de su obra en el mundo de la danza, que hace unos años el Australian Dance Theatre creó un espectáculo (Held) en el que ella, y su trabajo, eran protagonistas: Greenfield tomaba fotografías durante el desarrollo de la obra (flashes incluidos) y se iban proyectando en tiempo real.

Ésta es una de las diversas colaboraciones que van dibujando su prolífica trayectoria. El vídeo también le interesa. De esta comunión, selecciono uno que hizo en colaboración con el vídeo artista Adam Larsen. Dance floating

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